Augusto y el arte al servicio del poder

El reinado del emperador Augusto (27 a.C.-14 d.C.) representa un momento clave en la evolución histórica de la Antigua Roma. Entramos en este instante en un período de estabilidad, el cual contrasta fuertemente con el desorden político y social que definió las últimas décadas de una República que se desangró en el fango de las guerras civiles. Esta etapa de la historia de Roma resulta de gran interés no solo por la transición entre República e Imperio, sino también por ser un momento en el que el arte y la literatura de Roma alcanzaron uno de sus puntos álgidos.

Aquí nos interesa, en particular, hablar de algunas de las obras arquitectónicas emprendidas por Augusto, no tanto analizándolas desde un punto de vista estético sino como el producto de un nuevo régimen que nace y necesita asentarse, construyendo una imagen de sí mismo que permita su consolidación. Esos proyectos contribuirán a modificar la imagen de una Roma que presentaba un aspecto bastante diferente al que solemos imaginar.

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1. Relieve perteneciente al Ara Pacis en el que se representa una alegoría de Tellus.

Marco histórico: llegada al poder de Augusto y construcción del Principado (44-27 a.C.)

15 de marzo del año 44 a.C. Julio César, conquistador de la Galia y amo de Roma después de su victoria sobre Pompeyo en la última guerra civil, es asesinado por un grupo de conspiradores encabezados por Marco Junio Bruto y Cayo Casio Longino. Su muerte da al traste con toda esperanza de terminar con la inestabilidad que experimenta Roma desde hace ya varias décadas. El fantasma de la guerra civil recorre de nuevo los campos de Italia; enfrentando a los partidarios del Dictador no sólo contra sus asesinos, sino también entre ellos mismos. Los tres principales líderes cesarianos, Marco Antonio, Lépido y Octaviano, pusieron fin temporalmente a sus diferencias y se entrevistaron en Bolonia, reunión en la que se decidió la conformación del Segundo Triunvirato (43 a.C.).

Los triunviros, que así se llamaron, recibieron poderes extraordinarios por un plazo de cinco años para la reorganización del Estado. Tras llevar a cabo una cruenta represión, que tuvo su víctima más ilustre en la figura de Cicerón, dirigieron su mirada hacia Oriente, donde Bruto y Casio habían reunido un poderoso ejército. Cómo ocurrió con anterioridad, y cómo volvería a suceder, el destino de Roma se decidió en los campos de batalla de Grecia. En Filipos, Antonio y Octaviano derrotaron a Bruto y Casio, que optaron por el suicidio (42 a.C.).

Sin embargo, el Triunvirato no parecía estar destinado a perdurar. Desaparecido el enemigo común, las diferencias y las ambiciones de cada uno de sus integrantes comenzaron a minar sus relaciones. Lépido fue rápidamente apartado, quedando todo el poder dividido entre Octaviano, que controlaba Occidente, y Antonio, que hacía lo propio en Oriente, donde se había casado con la reina Cleopatra VII de Egipto. No tardaron en desatarse las hostilidades entre ambos líderes romanos. En el año 31 a.C., la flota de Antonio y Cleopatra resultó vencida en la batalla naval de Accio, frente a las costas de Grecia. Al año siguiente, con Octaviano a las puertas de Alejandría, Antonio y Cleopatra se suicidaron.

Es ahora cuando Octaviano se convierte en el amo del mundo romano, condición que conservará hasta su propia muerte. El año 27 a.C., en el cual nos situamos en este preciso momento, constituye una de esas fechas empleadas en historia que sirven como delimitación entre una época y otra, en este caso, entre la república y el imperio. En este sentido, cabe imaginarse a Octaviano, o como ahora se llamará, Augusto, aboliendo la antigua república e inaugurando el imperio de la noche a la mañana. No es cierto. Lo que hará Augusto será crear un nuevo régimen, en el cual trata de mantenerse siempre dentro de la antigua legalidad republicana pero valiéndose de los instrumentos que ésta le proporciona para acaparar el poder absoluto. La república no fue ‘’suprimida’’ por Augusto, sino que sirvió como fachada de un auténtico gobierno monárquico en el cual su titular renuncia a adoptar el tan odiado por los romanos título de ‘’rey’’, prefiriendo en su lugar ser llamado ‘’primer ciudadano del Estado’’ (princeps civitatis). Así, Augusto era jefe de toda la administración civil, tenía el mando sobre todas las tropas y era la cabeza de la religión romana gracias al título de Pontífice Máximo, a los que se suma algunos otros cargos y poderes extraordinarios. El nuevo régimen que Augusto construye, y del que estamos hablando, es el Principado.

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2. Plano de los Foros Imperiales.

Roma hacia mediados del siglo I a.C.: la obra de Julio César

La imagen que presentaba Roma en el siglo I a.C. distaba mucho de ser la de la idealizada urbe que nos ha transmitido el cine de Hollywood. Muy al contrario, la ciudad de las siete colinas conservaba el aspecto de una aglomeración etrusca, estando conformada por un sinfín de estrechas callejuelas, con un Foro mal urbanizado y repleto de estatuas, sin espacios públicos agradables ni bellos edificios dedicados a los espectáculos, tales como el teatro o las luchas de gladiadores.

Sin embargo, la situación comenzó a cambiar de forma paulatina. Pompeyo el Grande edificará el primer teatro permanente que tendrá la ciudad.  Poco después, Julio César emprenderá una serie de proyectos de mayor calado. En el viejo Foro, la Basílica Julia y la Curia Julia vinieron a sustituir a edificios anteriores más pobres; en el Campo de Marte se levantaron diversos edificios destinados a albergar espectáculos o con fines administrativos, como las Saepta Julia, un gran peristilo en el cual se llevarían a cabo las votaciones.

El Foro de César será su gran obra, nos encontramos ante una gran plaza de forma rectangular situada al pie de la ladera oriental de la colina del Capitolio. Presidida por una estatua ecuestre del Dictador en el centro, se encontraba bordeada a ambos lados por largos pórticos con dos filas de columnas y culminaba al fondo con el gran templo de Venus Genetrix. La presencia de dicho santuario confiere a este espacio las cualidades de un temenos, es decir, el espacio público se convierte en espacio religioso. El Forum Julii representa un intento de su creador por perpetuarse, adquiriendo, en palabras de Henri Stierlin, ‘’un carácter dinástico que la muerte del dictador dejó sin efecto’’. El Foro levantado por César marca el inicio del género de los Foros Imperiales, el cual será continuado por su hijo adoptivo y por los emperadores venideros.

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3. Reconstrucción del Templo de Venus Genetrix.

El programa arquitectónico de Augusto: el sello del nuevo régimen           

Ahora que ya conocemos el modo en que Augusto llegó al poder, y el aspecto que presentaba la ciudad de Roma en esos tiempos, podemos referirnos a las obras emprendidas por el primer emperador en la urbe. Augusto fue muy consciente del valor propagandístico de los monumentos y de su decoración figurativa, en ese sentido, debemos entender que el importante desarrollo artístico que se produjo durante su principado se corresponde con un arte empleado como instrumento político, para recoger, expresar y comunicar al pueblo de Roma el programa político del nuevo régimen.

La gran obra emprendida en la ciudad de Roma será sin duda la de su propio foro, construido sobre un eje perpendicular al de César, siendo contiguo al de éste. Se trata de una gran plaza rectangular (125 x 118 metros), bordeada a ambos lados por pórticos, al igual que el de César. Sin embargo, el Foro de Augusto presenta una importante diferencia con respecto al de su predecesor: aquí lo que impera es un carácter puramente religioso y representativo, es un espacio dedicado a la celebración de ceremonias oficiales, sin rastro del tradicional mercado y por tanto sin las tabernae que César sí consintió en el suyo.

El Foro de Augusto se hallaba presidido por el Templo de Marte Vengador (Mars Ultor), prometido por el emperador al dios de la guerra en la víspera de la batalla de Filipos si se alzaba con la victoria, y que no fue terminado hasta el año 2 a.C. El templo, un octásilo corintio, se alzaba sobre un podio con diecisiete escalinatas, con el altar en el medio de ellas. En este santuario recibían culto el propio Marte Vengador, Venus Genetrix y Julio César, que había sido deificado (Divus Julius). Por tanto, vemos como Augusto asume la herencia de César y reclama un origen divino para su familia al ser descendiente ésta de Eneas, hijo de la diosa Venus, la cual era a su vez amante de Marte. En este sentido, la religión es puesta al servicio de la política como un mecanismo encaminado a dignificar y sacralizar a los orígenes de la nueva dinastía. El templo era un espacio de carácter plurifuncional, en el cual debatía el Senado las cuestiones de paz y de guerra, los jóvenes de la familia imperial eran investidos de la toga viril, los tratados eran ratificados y los generales recitaban sus preces antes del inicio de las campañas y sus acciones de gracias al regreso de las mismas. Además, en el templo se custodiaba la espada de César y los estandartes que Craso y Marco Antonio habían perdido contra los partos en conflictos anteriores, los cuales el Prínceps pudo recuperar por medio de la acción diplomática.

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4. Reconstrucción del Foro de Augusto con el Templo de Marte Vengador.

Cómo ya dijimos, ambos lados del Foro de Augusto se encuentran rodeados por pórticos, pero presentan la particularidad de que a ambos lados se abren dos grandes exedras semicirculares hechas a semejanza de las de las basílicas. En la fachada de los pórticos se introdujeron cariátides a imagen y semejanza del Erechtheion, pero con la diferencia de que aquí carecían de toda función arquitectónica, limitándose a servir como elementos divisorios en un friso en el que alternaban con cabezas frontales del dios Amón insertas en clípeos. El programa político del Foro se completaba con una galería de estatuas de los grandes generales y personajes del pasado ubicadas en los pórticos y hemiciclos del foro. Todas ellas contaban con inscripciones con la relación escrita de sus hazañas. Entre otras, nos encontramos con un grupo en el que figuran Eneas, acompañado de su padre Anquises y de su hijo Ascanio; al otro lado, Rómulo, fundador de Roma junto a su hermano Remo.

Aunque fueron muchas las construcciones levantadas en estos años en la ciudad, como por ejemplo el Teatro de Marcelo, cabe destacar aquí al Ara Pacis.  En el año 13 a.C., al  volver de sus campañas en la Galia e Hispania, el emperador Augusto celebró un solemne sacrificio como acto inaugural de la paz del Imperio. Tan significativo fue el acontecimiento, que se decidió transformar el altar de madera utilizado aquel día en un monumento de mármol blanco. Así mismo, el Senado ordenó que magistrados, sacerdotes y vestales llevasen a cabo un sacrificio anual. A través de su estructura, y de sus relieves, el Ara Pacis transmite un mensaje propagandístico basado en las ideas de paz y renacimiento. Lo que se está planteando es una nueva edad de oro, sólo posible gracias a la paz que Augusto ha traído a Roma.

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5. Vista del Ara Pacis.

Nota aclaratoria: el emperador Augusto nació con el nombre de Cayo Octavio Turino en el año 63 a.C., siendo hijo de Cayo Octavio y de Atia Balba Cesonia, sobrina a su vez de Julio César. En su testamento, César adoptó a Octavio y lo nombró su heredero. A partir de ese momento, fue conocido como Cayo Julio César Octaviano. No sería hasta el año 27 a.C. cuando el Senado le concede el título honorífico de Augusto (de augeo; sagrado, alto, majestuoso), apelativo con el que es más popularmente conocido.

Bibliografía      

BLANCO FREIJEIRO, Antonio (1989), Roma imperial, Historia 16, Madrid.

ELVIRA, Miguel Ángel (1996), ”El arte etrusco y romano”, en RAMÍREZ, Juan Antonio, Historia del Arte. El mundo antiguo, Alianza Editorial, Madrid. pp. 310-369.

KOVALIOV, Serguéi I. -edición revisada y ampliada por Domingo Plácido- (2007), Historia de Roma, Akal, Madrid.

MONTERO, Santiago; BRAVO, Gonzalo y MARTÍNEZ-PINNA, Jorge (1991), El Imperio romano, Visor Libros, Madrid.

STIERLIN, Henri (2006), El Imperio romano. Desde los etruscos a la caída del Imperio romano, Taschen, China.

Créditos de las imágenes

1. https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/0/02/AraPacisReliefTellusMater.JPG

2. http://www.todalacultura.com/wp-content/uploads/2014/05/foro_romano.jpg

3. https://historiacivil.wordpress.com/2012/10/03/templo-de-venus-genetrix/#jp-carousel-276

4. http://amorroma1.blogspot.com.es/

5. https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/e8/Ara_Pacis_Rom.jpg