Los vikingos: entre el tópico y la marginación

Bebe la vida de hombres muertos. Se tiñe Asgard con roja sangre, negro será el sol en el verano y el clima, espantoso. Völuspá, Edda Poética.

Ad furorem normanorum, libera nos, domine.  

Aventureros, comerciantes, exploradores, artesanos, saqueadores, constructores de barcos… Todos ellos son epítetos que podemos aplicar sin temor a equivocarnos para designar a los vikingos. La epopeya de más de dos siglos que protagonizaron ha despertado un interés que se extiende más allá del círculo de los investigadores para recalar en personas con todo tipo de intereses. El vikingo, ha pasado a formar parte de la cultura popular, siendo su imagen la de un individuo de elevada estatura, cabellos dorados y casco con cuernos que bajándose de su drakkar se abalanzaba inmisericordemente sobre las atemorizadas poblaciones costeras de la Europa de los siglos finales de la Alta Edad Media.

Como se habrá percatado nuestro agudo lector, esta imagen que presentamos recoge un sinfín de tópicos y prejuicios que beben en buena medida de la parcialidad de las fuentes que tenemos para su estudio, pero que por increíble que parezca sigue estando muy presente incluso entre autores actuales. Es con el ánimo de desmitificar, depurar y situar en su justa medida a este pueblo, que iniciamos aquí el primero del que esperamos sea una serie de artículos que tienen como meta que una vez concluida su lectura, el lector haya cambiado la forma de pensar que tenía sobre los vikingos y pueda tener una visión más real y alejada de tópicos e imágenes preconcebidas.

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Yelmo de Gjermundbu, Noruega. Se han conservado pocos cascos de la Era Vikinga, este es el ejemplo más completo.

¿Quiénes eran los vikingos?

Empecemos por lo más simple. Mediante el término ‘vikingo’ denominamos a un guerrero y comerciante de origen escandinavo que en el período que se extiende entre los siglos VIII y XI tuvo como principal actividad la incursión, el saqueo y finalmente la colonización de diversos territorios en buena parte de las costas europeas. No es la única denominación con la que nos los podemos encontrar; los francos los llamaban normandos (‘‘hombres del norte’’), los musulmanes de la Península Ibérica se referían a ellos como mayus; en fin, a los suecos se les conoce como los varegos, una voz de origen escandinavo (vaeringi), que quiere decir ‘’comerciante’’, pero también se les conoce como rus (rusos). En este artículo emplearemos la más común denominación de ”vikingos”, que deriva de la antigua palabra escandinava vikingr, la cual parece que desginaba a un marinero procedente del distrito de Vik, en el fiordo de Oslo, y que más tarde pasó a significar ”marino guerrero”, el término acabaría por designar a uno de cualquier parte de Escandinavia. Sin embargo, este término, salvo por algunas inscripciones en piedra, no aparece de forma escrita hasta el siglo XII, por lo que debemos mirar con suma cautela esta explicación. Un término más antiguo es el de wicing palabra del inglés antiguo empleada en las Islas Británicas antes de las primeras incursiones vikingas para referirse a todos aquel incursor llegado por mar en el sentido de ”pirata”; solo a finales del siglo X y comienzos del XI esta palabra acaba por significar ”incursor marino escandinavo”.

Dejemos sentados algunos principios básicos: cuando hablamos de vikingos no nos referimos ni a un estado ni a una nación, ni tampoco a una etnia o raza. Los propios vikingos no tenían una conciencia de unidad ni pensaban en sí mismos como un colectivo, tampoco se definían, al menos al inicio de la Era Vikinga, como daneses, noruegos o suecos. Un vikingo se definía a si mismo por la pertenencia a una familia o clan y por la obediencia prestada a un jefe, que puede ser un rey o un conde que, como veremos, tenía unos poderes muy limitados sobre un área reducida y sobre unos pueblos que consideraban diferentes a sus vecinos.

Entonces, ¿qué elementos nos permiten hablar de vikingos como colectivo? Una serie de aspectos que todos estos grupos tenían en común y que nos permiten definirlos en su conjunto. Estos denominadores comunes podemos agruparlos en cuatro bloques: desde el punto de vista sociológico, adscripción a un clan o familia, de la que hablaremos después; en lo político, organización en lands, que son pequeñas unidades territoriales cuyos habitantes están unidos por consideraciones de orden familiar, económico, político o religioso y que asisten a la asamblea periódica (thing); en el ámbito cultural, compartían una religión y un arte comunes. Pero de todos ellos, es el lingüístico el factor más importante, ya que los vikingos hablaban una lengua común que se conoce como normánico antiguo, la cual se ha conservado en gran medida en el islandés.

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Cabeza de un vikingo tallada en madera en el lateral de un carro encontrado en la tumba de Oseberg, Noruega, datado en torno a 834.

¿Cómo era la sociedad vikinga? 

Dentro de la sociedad vikinga podemos distinguir tres capas bien diferenciadas:  reyes  y jarls, hombres libres o bondi y los esclavos. Pero antes de pasar a hablar de cada grupo, conviene decir aquí que la familia era la célula base sobre la que se levantaba el entramado social. Debemos entenderla en un sentido amplio, ya que incluía a los consanguineos, amigos, hermanos jurados, parientes adoptivos y pobres dependientes de la casa. Un vikingo se definía a si mismo por su pertenencia al clan y era en este donde desarrollaba la mayor parte de su vida.

Reyes, jarls y la asamblea

Al principio de la Era Vikinga el rey era escogido entre todos los hombres libres de la asamblea o Thing. De manera que estos reyes electos tenían que responder ante todos los hombres porque de ellos emana su poder. Las funciones de este rey eran mantener la seguridad, velar por la prosperidad de su pueblo y ejercer de jefe religioso. Mientras que la asamblea era la que ostentaba el poder legislativo y el poder judicial. Este tipo de organización hizo que los vikingos no tuviesen un estado centralizado, si no que se organizasen en pequeños territorios.

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Thingvellir, pintura de Collingwood, Museo británico.

Sin embargo esto va cambiando según aumenta el contacto con los reinos cristianos y muchos vikingos enriquecen gracias a las incursiones. Algunos de ellos persiguen tener poder como los reyes cristianos y, finalmente, acaban adoptando el modelo feudal de los países vecinos.  Es decir, hay un rey y unos señores feudales (jarls) que tienen una relación de vasallaje con el primero. Además tienen poder legislativo y judicial, los señores feudales sobre su territorio y el rey sobre todo el reino.

Los boendr (hombres libres) y los esclavos 

Los bòndi constituyen la inmensa mayoría de la sociedad vikinga. Son los los campesinos, pescadores y propietarios de los que hablan nuestras fuentes. Como es lógico, dentro de este grupo había importantes diferencias en función de la riqueza y de la propiedad de la tierra; así, las fuentes nos hablan de los ”grandes” y de los ”pequeños”, por el medio quedarían los que podemos denominar como ”medianos”, de estos apenas sabemos nada, ya que las fuentes de las que disponemos prefieren centrar su atención en las grandes figuras y prestan poca atención al pueblo llano. Pero diferencias económicas aparte, todos ellos tienen derecho a asistir y hablar en la asamblea.

Es posible que existiesen profesiones más especializadas, tales como los médicos (laeknir), juristas (lagamadr) y artesanos (smidr). Lo que no parece que existiese es la figura del sacerdote, ya que serían los cabezas de familia, y en última instancia condes y reyes, los que desempeñasen esas funciones.

Por último, hay que decir que los vikingos tenían esclavos, la mayoría de ellos prisioneros durante sus incursiones, pero debido a la naturaleza tardía de nuestras fuentes debemos ser cautos a la hora de entender la esclavitud en el contexto escandinavo. Digamos, tan solo, que la liberación, a través de varias vías, era bastante frecuente.

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Reconstrucción actual de Hedeby (Dinamarca).

El papel de la mujer

El papel de la mujer en la sociedad vikinga era la de ser encargada del hogar, es decir, debía administrar la granja. Incluso se piensa que algunas de ellas sabrían defenderse debido a los peligros que podrían suceder durante la ausencia de sus maridos, que estarían realizando transacciones comerciales o incursiones.

Y si comparamos a las mujeres vikingas con las mujeres de otras regiones, las primeras tenían más derechos y libertades. De hecho, si un hombre maltrataba a una mujer, además de suponer el divorcio inmediato, esta podía expulsarlo de la granja solo teniendo que dejarle su caballo y sus armas para que pudiese defenderse. El resto de posesiones quedaban a su cargo. Incluso, si la mujer tenía patrimonio, ella era su dueña y no su marido. Por ello podía disponer de él como quisiera.

¿Dónde vivían? 

En una Escandinavia en la cual se desconocían la ciudad e incluso la aldea, salvo asentamientos de tipo administrativo o comercial poco numerosos, la granja vikinga (boer) constituía la unidad básica de habitación. No servía tan solo como vivienda, ya que la granja era una unidad jurídica, al ser el lugar donde el jefe de familia (hùsbòndi) impartía justicia entre los de su casa. La granja adquirió también un carácter religioso, ya que era en ella donde el ya citado jefe celebraba los diversos ritos propios de sus creencias.

La granja estaba conformada por varios edificios, de los cuales el más importante era el skáli o stofa, el edificio principal o vivienda propiamente dicho. Aunque existieron varios modelos que cambiaron con el paso del tiempo, la casa era en muchas ocasiones rectangular y de dimensiones variables (el ejemplo más grande encontrado hasta la fecha, el salón de Borg en el norte de Noruega, medía 80 metros de largo), estaba dividida en varias estancias con distinto uso (cocina, alcobas, establo etc.). Los materiales constructivos más habituales eran la piedra, la madera, el tepe y el barro; si bien, el suelo estaba compuesto por tierra batida.

La casa vikinga no tenía ventanas ni chimeneas, pero si tragaluces de vejigas de cerdo tensadas y huecos en el techo para permitir que el humo saliese. Justo en el centro se hallaba un enorme hogar en el que se prendía el fuego, y en el que ocasiones se calentaban piedras con agua para crear un auténtico baño de vapor. Dos filas de postes de madera delimitaban dos espacios paralelos en los cuales se situaban los bancos, en realidad escaños con una tapadera bajo la cual estaba la cama. En el centro de cada hilera, estaba el löndvegi, un asiento más alto destinado al dueño de la casa y a un invitado al que se quisiera honrar de forma especial. Estos ”tronos” eran tenidos en alta estima, y los largueros que los enmarcaban estaban ricamente esculpidos. Es posible que en el extremo hubiese un estrado reservado para la señora de la casa (húsfreyja) y otras mujeres. El mobiliario, a excepción de algún pequeño armario de esquina, era inexistente.

Por último, en lo que respecta a la decoración, eran de gran importancia las pieles que cubrían los bancos, al ser una muestra de la riqueza y posición de la familia que habitaba en la casa; también es probable que las paredes estuviesen cubiertas por tapices.

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Reconstrucción actual de del gran salón de Borg. Se construyó en el siglo VII, pero continuó en uso hasta 950 o incluso más.

¿De qué vivían?

Los vikingos eran granjeros, pero los terrenos que podían cultivar eran escasos y el tiempo adverso. Por ello de la tierra solo obtenían alguna que otra hortaliza y cereales como el centeno y la cebada. Esta agricultura se complementaba con actividades como la ganadería, la pesca o la caza.

Entre los animales que podía haber en una granja se encontraban los caballos, las vacas, las ovejas, los cerdos, los pollos, los gansos y los renos. De ellos se aprovechaba tanto la carne como la piel, para hacer ropa, y los huesos, para fabricar objetos como peines o mangos de cuchillo. Además de las ovejas, las cabras y las vacas se utilizaba la leche para consumir y para fabricar quesos y mantequilla.

Los vikingos capturaban tanto pescados de agua salada como de agua dulce. Los más habituales eran el bacalao, el arenque, el abadejo, las anguilas y la trucha. En lo que respecta a la caza tanto cazaban aves silvestres como mamíferos como osos, renos, jabalís, focas o ballenas. La carne de estos se conservaba en salmuera, ahumándola o secándola para poder alimentarse durante los largos meses de invierno.

Cada granja vikinga era una economía autárquica ya que fabricaba todo lo que era necesario, desde los recintos de la casa hasta las herramientas y los utensilios cotidianos. Aunque eso no quitaba que se recurriese a herreros y carpinteros expertos, los cuales, en función de la zona, podía vivir en el pueblo o viajar visitando las granjas aisladas que se diseminaban por el territorio. Estos dos oficios eran muy apreciados por los vikingos.

Sin embargo, a pesar de que tenían este tipo de economía en sus territorios, eran unos grandes comerciantes con otras naciones. De hecho intercambiaban la madera, el hierro, el ámbar, las pieles y los cuernos por productos locales de las zonas con las que comerciaban. Concretamente de Gran Bretaña traían trigo, plata y telas; de los países mediterráneos traían vino, sal, alfarería y oro mientras que de Asia Menor importaban el cristal, las especias, la seda y los esclavos. Este comercio empezó siendo de trueque pero evolucionó rápidamente hacia pesas redondas hechas de plata, con las que se buscaba igualar el peso del producto a adquirir; y, posteriormente, hacia la moneda.

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Recreación de Hedeby, importante enclave comercial danés.

Una reflexión

Nunca está de más recordar que, cuando tratamos de aproximarnos a los vikingos para conocerlos mejor, dependemos fundamentalmente de las sagas y otros escritos que se pusieron por escrito siglos después de terminada la Era Vikinga y cuando los escandinavos ya eran en su mayoría cristianos. De la misma forma, las fuentes contemporáneas provienen en la mayoría de los casos de sus víctimas, y se caracterizan por ofrecer una información escasa y en todo caso subjetiva.

En general, la imagen que se nos ha transmitido de este pueblo, es la de una fuerza destructiva que se situaba en los márgenes del progreso histórico europeo, que muchos historiadores situaban en la Francia carolingia o posteriormente en la Alemania otoniana. La brutalidad de los vikingos, que existió sin duda, no ha dejado ningún testimonio de crueldad tal como la de que Carlomagno hizo gala en su conquista sobre los sajones. Relegados por muchos de los historiadores nacionalistas del XIX al baúl de los malos recuerdos, los vikingos estuvieron durante mucho tiempo marginados al ser considerados una fuerza contraria al desarrollo que para algunos representaba Francia.

Tampoco se han librado de su utilización en el campo de la política y de las ideologías. Adoptados como ”teutones honoríficos” y empleados como propaganda por la Alemania de Hitler, la Rusia comunista en cambio trató de desembarazarse de un posible pasado germánico, llegándose incluso a ocultarse los hallazgos vikingos y a obligarse a los académicos  soviéticos a adherirse a la línea del Partido Comunista.

Lo más grave es que, en el día de hoy, muchos de estos prejuicios y tópicos permanecen muy presentes. Los vikingos están todavía relegados a un papel secundario , hasta tal punto de que un alumno de Historia puede terminar la carrera sin haber oído hablar de ellos salvo de forma muy esporádica. Es por tanto el deber de los nuevos historiadores situar en su justo lugar a este pueblo: sin denigrarlo bajo la condición de ”bárbaro”, pero tampoco elevándolos por encima de lo que realmente fueron. Uno y otros serían graves faltas de respeto, tanto contra los propios vikingos como contra la Historia.

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Cartel de propaganda nazi con el eslogan ”Por Dinamarca contra el bolchevismo” (ca. 1942), animando a alistarse en las SS.

BIBLIOGRAFÍA 

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CRÉDITOS IMÁGENES  

Imagen 1: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/f0/Hjelm_av_jern_fra_vikingtid_fra_Gjermundbu.jpg

Imagen 2: http://thornews.com/2014/10/30/english-women-fell-in-love-with-vain-vikings/ 

Imagen 3: http://www.arild-hauge.com/arild-hauge/william-gersham-collingwood.jpg

Imagen 4:  https://es.wikipedia.org/wiki/Hedeby#/media/File:Haithabu_Dorf_3.jpg

Imagen 5: http://d33gqm9lw3yglq.cloudfront.net/ImageVaultFiles/id_12500/cf_13/lofotr-viking-museum-Lofoten-Norway-740.JPG

Imagen 6: http://www.enciclopediahistoria.com/2014/04/los-vikingos-600-1000.html

Imagen 7: http://www.elafter.com/foro/f119/2228900-propaganda-nazi-traducida-y-explicada/