Los inicios de Leonardo: de Vinci a Milán (1452-82)

Grandísimos dones se ven llover muchas veces desde los influjos celestes sobre los cuerpos humanos de forma natural, y a veces, de manera sobrenatural, reunirse extraordinariamente en un único cuerpo belleza, gracia y virtud de tal forma que, dejando atrás a todos los demás hombres, manifiestamente  se dan a conocer (…) como cualidades generosamente otorgadas por Dios, y no adquiridas mediante arte humana alguna.  

Giorgio Vasari (1511-1574)

La pintura comprende las superficies, los colores, y las formas de todas las cosas creadas por la Naturaleza.

Leonardo da Vinci (1452-1519)

(Los personajes de Leonardo) Parecen saber lo que los seres humanos no saben, se dice que han vivido en zonas elevadas y desconocidas, antes de venir para ser plasmadas en el lienzo; sus miradas son tan misteriosas como profundas, penetrantes y sabias que, al mismo tiempo que entusiasman, inquietan e infunden miedo y amor.

Théophile Gautier (1811-1872)

Es difícil escribir algo cuando uno tiene ante sí el objetivo de hablar un poco sobre el que sin duda es uno de los artistas más importantes de todos los tiempos. Leonardo da Vinci (1452-1519), es una de las figuras más excepcionales, a todos los niveles, que haya dado el mundo occidental. Se trata, además, de un personaje tremendamente popular; varios de sus cuadros se encuentran entre los más famosos del arte europeo. La admiración y la curiosidad que suscitó ya entre sus contemporáneos, siguen vigentes hoy en día, ayudando a configurar una imagen de él mismo que en ocasiones se corresponde más con una construcción cuasi-mítica que en buena medida enmascara la poca información que tenemos sobre la persona que hay detrás del artista.

El historiador del arte Peter Hohenstatt, sintetiza al comienzo de su obra sobre Leonardo la trascendencia de éste con las siguientes palabras: <<Leonardo da Vinci es uno de los mitos de la historia de la civilización occidental. Es el nombre de un genio universal que se distinguió por sus extraordinarias habilidades y que representa mejor que nadie el ideal renacentista. Leonardo da Vinci destacó en casi todos los ámbitos del arte y de la ciencia: tanto en física, mecánica, ingeniería, matemáticas, geometría, anatomía, geología, botánica y geografía, como en música, arquitectura, escultura y pintura. Consiguió dominar los mundos opuestos del arte y la ciencia y obtener nuevos conocimientos de cada uno de los campos a los que se dedicaba>>.

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”Paisaje fechado el 5 de agosto de 1473”. Pluma y tinta sobe dibujo previo a lápizen parte borrado, 190 x 285 mm, Florencia , Uffizi.

Habiendo dejado claro el relieve de la figura de la que nos disponemos a hablar, conviene decir que aquí sólo nos referiremos a los primeros treinta años de la vida de Leonardo, antes de que realizara sus obras más conocidas, como La última cena (hacia 1494-98) o la Mona Lisa (hacia 1510-15). Es decir, trataremos el período que se inicia con su nacimiento en 1452, hasta su marcha al Milán de los Sforza en 1482.

El nacimiento del uomo universale

Leonardo nace en Vinci, una localidad situada a medio camino entre Florencia y Pisa, no lejos de Empoli. Era hijo ilegítimo del notario florentino Ser Piero di Antonio y de una campesina llamada Catalina. Criado en la casa de su padre, en la que recibió una formación elemental, Leonardo convivirá en estos primeros años, además de con su progenitor, con su madrastra y diez hermanos. Lo cierto es que los datos sobre este período no nos permiten decir mucho más de su infancia, que en cualquier caso debió transcurrir como cualquier otra, aunque según se dice mostró ya desde muy pequeño una gran inquietud y especial talento para el dibujo.

En 1469, el padre de Leonardo es nombrado procurador del convento de San Martirio de Florencia, lo que lleva a la familia a trasladarse a la ciudad de los Médici. Posiblemente sea en este momento cuando Leonardo entra en el taller de Andrea del Verrochio, un suceso que Giorgio Vasari nos relata con las siguientes palabras:

<<Nunca dejó de dibujar y de hacer relieves (…). Cuando Ser Piero se dio cuenta de esto, consciente de la superioridad de su ingenio, tomó algunos de sus dibujos y se los llevó a su gran amigo Andrea del Verrocchio, y le rogó encarecidamente que le dijera si la parecía que Leonardo podría lograr algo si se consagraba al dibujo. Andrea se asombró al ver los admirables inicios de Leonardo y tranquilizó a Piero aconsejándole que lo instruyera (…)>>.

Es aquí donde el joven Leonardo tiene la oportunidad de ejercitar sus aptitudes y adquirir los conocimientos necesarios para plasmar en su obra lo que brota constantemente de su mente. La pieza más antigua que nos he llegado del florentino es un dibujo fechado a 5 de agosto de 1473, en el cual se representa un paisaje, posiblemente un camino de montaña que comunicaba Vinci con Pistoia. Es una obra típica de la etapa de aprendizaje, que no por ello carece de gran valor, ya que es uno de los primeros bosquejos de paisaje autónomo de la historia del arte.

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Andrea del Verrocchio y Leonardo ”Bautismo de Cristo”, hacia 1472-75. Óleo y temple sobre madera, 177 x 151 cm,. Florencia, Uffizi.

Más o menos por esas fechas, entre 1472-73, Leonardo participa en la que es considerada su obra pictórica más temprana: nos referimos al ángel que aparece arrodillado en el Bautismo de Cristo, del que ya da cuenta Vasari. En realidad, el conjunto de la composición del cuadro y la mayoría de detalles son de Verrocchio, excepto el citado ángel, al que se suma el Cristo, que parece haber sufrido retoques en un momento posterior a su ejecución y que responden a la mano de Leonardo; parte de la crítica moderna, atribuye también a Leonardo el paisaje del fondo.

En la obra se representa el momento en que Cristo, que se sitúa sobre el lecho pedregoso del Jordán, recibe el bautismo por parte de su primo Juan. En la parte superior aparece la paloma del Espíritu Santo y un poco más arriba las manos del propio Dios. En el lado izquierdo aparecen dos ángeles portando la túnica del Redentor; cerrando la composición, por el mismo lado, hay una palmera que simboliza la salvación y la vida. Respecto al ángel, ya la posición girada de su tronco, que contrasta con el movimiento de su cabeza, denota su autoría leonardesca. Además, la finura y la hermosa de su rostro contrastan con las duras facciones de las figuras de Verrocchio. En lo que concierne a Cristo, su cuerpo ha sido retocado mediante la técnica al óleo, con la cual Leonardo imprime de un aspecto más suavizado que de nuevo contrasta con su propio rostro o con el Bautista.

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”Anunciación”, hacia 1472-75. Óleo y temple sobre madera, 72 x 219 cm. Florencia, Uffizi.

Vasari recoge, a propósito de este cuadro, una leyenda que, cierta o no, pone de manifiesto hasta qué punto el arte de Leonardo sorprendió en edades tan tempranas:
<<(…) Éste estaba haciendo una tabla con un San Juan bautizando a Cristo en la que Leonardo pintó un ángel con algunos ropajes; y, aunque era jovencito, lo ejecutó de tal modo que resultaba mucho mejor que las figuras de Andrea. Ésta fue la razón por la que Andrea no quiso volver a tocar los pinceles, indignado porque un muchacho supiera más que él>>.

La siguiente obra de Leonardo será La Anunciación (1473-75), de la cual su autoría ha despertado bastantes controversias. En cualquier caso, podemos resumirlas en lo siguiente: la composición general de la tabla, la Virgen, el arcángel Gabriel y partes del paisaje son de Leonardo; en cambio, la mesa de piedra –que sorprende por su precisión- y quizá el edificio de la derecha –en el que sobresale la frialdad rectilínea de los sillares rústicos-, podrían ser de la mano de otro pintor, seguramente otro miembro del taller de Verrocchio. En la obra se representa el momento en que Gabriel está a punto de comunicarle a María la ‘’Buena nueva’’, tal y como insinúan sus labios entreabiertos, que no obstante dejan entrever que no quiere delatar el destino final de la historia de la Redención. El lirio que Gabriel porta en su mano izquierda vendría a subrayar la pureza de la Virgen, cuyo rostro muestra a partes iguales inocencia y belleza. Las posturas de las figuras, las expresiones de los rostros, y especialmente el paisaje del fondo y la luz constituyen un punto de innovación con las anteriores adaptaciones de este tema.

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”Virgen del clavel”, hacia 1475. Óleo sobre madera, 62 x 47,5 cm. Múnich, Alte Pinakothek.

Para 1472, Leonardo ya figura inscrito en el gremio de pintores de Florencia, pero sabemos que seguirá en el taller de Verrocchio por, al menos, cuatro años más. La Virgen del clavel, realizada hacia 1475, es considerada la primera obra completamente autónoma de Leonardo. No se ha librado, pese a ellos, de dudas en lo que concierne a su autoría, que muchos han atribuido a un pintor flamenco desconocido o bien al propio Verrocchio. El tema de la obra, la Virgen con el Niño, estaba muy en boga en la Florencia del momento, siendo muy requerido para la decoración de casas y capillas. Un primer rasgo a comentar, es el empleo de varios elementos de los viejos maestros holandeses, como son las pequeñas columnas en segundo plano o el paisaje del fondo. También juega con varios elementos de la fe cristiana: el clavel rojo que con torpes movimientos trata de agarrar el pequeño viene a representar la Pasión; por otro lado, el jarrón con flores simboliza la pureza de la Virgen.

A partir de la segunda mitad de la década de los 70’, Leonardo comienza a adquirir encargos de mayor importancia. Ejemplo de su nueva situación es el Retrato de Ginevra Benci (1475-76), que es el primero de sus cuadros con tema profano, y también el primero del que se puede poner en relación con los hechos documentados. En la obra, se nos muestra a la retratada en primer plano, sentada ante una mata de enebro que apenas nos deja ver nada de lo que hay detrás, lo que ayuda a generar un efecto de proximidad que ya se aprecia en los cuadros de artistas como Jan van Eyck o Hans Memling. A sí mismo, la presencia del enebro encierra dos motivaciones: la primera, ser símbolo de virtud; la segunda es que su nombre en italiano, ginepro, hace alusión a la protagonista. Un último aspecto a comentar, es el dinamismo que Leonardo obtiene a partir del contraste que supone la posición diagonal del cuerpo de la mujer con respecto al paisaje y el giro de su cabeza mirando al frente.

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Retrato de Ginevra Benci, hacia 1478-80. Óleo al temple sobre madera, 38,1 x 37 cm. Washington, National Gallery.

En el reverso del cuadro, aparecen ramas de laurel, enebro y palmera unidas por una filacteria que lleva la siguiente inscripción: ‘’La belleza es un adorno de la virtud’’. El laurel y la palmera hacen referencia al escudo de armas del destinatario del cuadro, el humanista Pietro Bembo (1470-1547), mientras que el enebro alude, como ya dijimos, a la virtud y al nombre de la mujer.

Pocos años después, en 1480, Leonardo recibe el encargo de pintar un San Jerónimo, que será una de tantos trabajos inacabados del genio florentino. La obra hace referencia a un pasaje de la vida del santo a finales del siglo IV, en el que éste se retira al desierto para realizar una traducción de la Biblia. San Jerónimo es representado como un penitente: aparece arrodillado, sosteniendo con la mano derecha una piedra con la que pretende golpearse –tal y como indica una mancha visible a la altura del corazón-, mientras mira a un crucifijo apenas esbozado que se sitúa en el lado derecho, lo que viene a relacionar el sufrimiento del penitente con el que sufrió Cristo en la Pasión. Leonardo prescinde de dos de los elementos asociados tradicionalmente a Jerónimo, como son el libro y el libelo; si aparece, en cambio, el león, que aparece en el lado derecho contemplando la escena.

El rostro y la piel del santo son testimonios del interés de Leonardo por la fisionomía, la fisiología y la anatomía humana; tal y como pone de manifiesto la atención con la que están realizados la musculatura y los tendones. Los motivos por los que Leonardo deja inacabada la obra no están del todo claros, aunque todo parece apuntar a que se debió a la necesidad de hacer frente a un nuevo trabajo.

''San Jerónimo'', hacia 1480-82. Óleo sobre madera, 103 x 75 cm. Roma, Pinacoteca Vaticana.

”San Jerónimo”, hacia 1480-82. Óleo sobre madera, 103 x 75 cm. Roma, Pinacoteca Vaticana.

La Adoración (1480-82), es el encargo más importante que recibe Leonardo en ese momento. Está destinado al altar de San Donato de Scopeto, un convento agustino a las afueras de la ciudad, del cual era administrador el padre de Leonardo, aspecto que posiblemente influyó en que él responsable del trabajo. El cuadro nunca fue terminado debido a que en 1482 Leonardo abandona Florencia y se marcha a vivir a Milán, por lo sólo reproduce el dibujo monocromo difuminado (sfumato). Aun así, encierra un enorme interés:

La composición se divide en dos planos: en el delantero se representa el homenaje prestado por los tres Reyes Magos al Niño Jesús, que se encuentra en el regazo de su madre, y un buen número de individuos que se acercan a presenciar al recién nacido; la disposición de los implicados en semicírculo, nos remite a la obra del mismo tema que había realizado Sandro Botticelli pocos años antes. Respecto a los Reyes Magos, Baltasar aparece al lado derecho ofreciendo incienso (símbolo de la Pasión, al mismo tiempo que hace alusión a la repetición del sacrificio de Cristo en la misa celebrada ante el altar), Gaspar figura realizando una profunda reverencia, mientras que Melchor –el más joven de los tres- mira directamente al Niño Jesús. Dos de los Reyes y la Virgen forman un triángulo perfecto, constituyendo la primera construcción piramidal de la obra de Leonardo.

En un segundo plano se nos representan a las personas y animales que componen el séquito de los Reyes Magos, ruinas del palacio de David y dos árboles que simbolizan la nueva era de la paz y la gracia. El mayor de estos árboles hunde sus raíces en el suelo de la elevación rocosa sobre la que se sitúan María y Jesús; una de sus raíces parece establecer un nexo entre el árbol y la cabeza del Niño, dicho nexo ilustra la interpretación que se encuentra en la célebre Legenda aurea, según la cual los tres Reyes venidos de Oriente habrían visto cinco estrellas –una de ellas Cristo- que habría que entender como raíz y tronco de David. Por último, en el fondo del lado derecho aparecen dos jinetes que libran un combate sobre sus caballos encabritados. El lance, hace referencia a una leyenda medieval según la cual los Reyes Magos habrían sido enemigos hasta que estuvieron ante la presencia del Salvador.

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”Adoración de los Magos”, 1481-82. Óleo sobre madera, 243 x 246 cm. Florencia, Uffizi.

Como ya adelantamos, Leonardo nunca culminaría La Adoración. En 1482, el genio florentino abandona la ciudad toscana y pone rumbo a Milán, donde espera obtener encargos de mayor enjundia que los recibidos hasta este momento. Se conserva una carta dirigida por Leonardo al duque Ludovico el Moro (1452-1508), en la que le ofrecía sus servicios como ingeniero, pintor y escultor. En Milán, Leonardo se consagraría como uno de los grandes artistas del momento, llevaría a cabo obras imperecederas y se consagraría como el gran representante del Alto Renacimiento junto con Miguel Ángel y Rafael. Pero como se reza el dicho, esa es otra historia.

BIBLIOGRAFÍA

HOHENSATT, Peter (2000), Leonardo da Vinci, Köneman: Alemania.

RAUCH, Alexander (2011), ‘’La pintura del Alto Renacimiento y del Manierismo en Roma e Italia central’’ en TOMAN, Rolf -ed-. El arte en la Italia del Renacimiento: arquitectura, escultura, pintura, dibujo, Ullman & Köneman: China.

VASARI, Giorgio –edición de L. Bellosi y A. Rossi- (2002), Las vidas de los más excelentes arquitectos, pintores y escultores italianos desde Cimabue a nuestros tiempos, Crítica: Madrid.

ZÖLNER, Frank (2006), Leonardo, Taschen: Alemania.

CRÉDITOS IMÁGENES

Imagen 1: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Study_of_a_Tuscan_Landscape.jpg

Imagen 2:  https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Andrea_del_Verrocchio,_Leonardo_da_Vinci_-_Baptism_of_Christ_-_Uffizi.jpg

Imagen 3:  https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Leonardo_da_Vinci_-_Annunciazione_-_Google_Art_Project.jpg

Imagen 4: https://es.wikipedia.org/wiki/Virgen_del_clavel#/media/File:Leonardo_da_Vinci_Madonna_of_the_Carnation.jpg

Imagen 5: https://es.wikipedia.org/wiki/Retrato_de_Ginebra_de_Benci#/media/File:Leonardo_da_Vinci,_Ginevra_de%27_Benci,_1474-78.png

Imagen 6: https://es.wikipedia.org/wiki/San_Jer%C3%B3nimo_%28Leonardo%29#/media/File:Leonardo_da_Vinci_-_Saint_Jerome.jpg

Imagen 7: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Leonardo_da_Vinci_-_Adorazione_dei_Magi_-_Google_Art_Project.jpg