EVOLUCIÓN DEL FENÓMENO “FAN”: DE LISZT A ONE DIRECTION

Gritos y noches en vela con el único propósito de sentir de cerca a su ídolo, carteles de “no hay entradas” allá por donde van, despliegues policiales en sus firmas de discos… Y es que los fans no dudarían en pisotear a cualquiera que se cruzase en su camino. Llegó el momento. Los porteros se disponen a recibir la gran avalancha porque los fans quieren coger las primeras filas. Una vez tomadas las posiciones comienza el “show”. Con los primeros acordes y las primeras notas de la canción inicial ya se viene abajo todo el estadio: taquicardias y desmayos que desembocan en una verdadera histeria colectiva. Una vez acabado el concierto se hará necesario que el artista o grupo salga escoltado.
Tendemos a pensar que las líneas anteriores son únicamente aplicables a los grupos actuales pero lo cierto es que, aunque ahora esté más extendido, la configuración del fenómeno fan viene de un proceso que duró siglos y sobrevivió al el paso del tiempo. En las sociedades tradicionales la fama y la reputación estaban en general asociadas a personalidades extraordinarias o a héroes protagonistas de gestas memorables. Estos personajes únicos eran admirados o idolatrados por el “pueblo” que les convertía en referentes culturales y modelos de conducta. En las sociedades democráticas modernas, casi cualquiera puede aspirar a su minuto de gloria pero, a pesar de que sean muchos los que se sientan llamados a ser “importantes”, muy pocos son los escogidos para entrar a formar parte de este “Hall of Fame”.
Los fans adoran a sus ídolos y los ídolos a su vez reciben la adoración de sus fans. Según la RAE un ídolo es la “imagen de una deidad objeto de culto” o también “persona o cosa amada o admirada con exaltación”. Actualmente se utiliza el término fan para referirse a los seguidores incondicionales de determinados grupos musicales, equipos deportivos y, especialmente, a los admiradores entusiastas de las figuras o estrellas más destacadas.
La forma «fan», apareció por primera vez en los Estados Unidos a finales del siglo XIX en las descripciones periodísticas que retrataban a los seguidores de los equipos deportivos profesionales, especialmente de baseball y basketball, en una época en la que el deporte comenzaba a dejar de ser una actividad predominantemente comunitaria para convertirse en un espectáculo.
Es importante diferenciar el fenómeno fan de lo que se denomina ” friquismo”. El friqui –del inglés freaky, como extravagante o estrafalario– es una persona interesada e incluso obsesionada con un tema, afición o hobby. El friqui es un personaje anónimo que destaca por su singularidad y extravagancia. Se trata muchas veces de un ser solitario, alguien que destaca por unos gustos o aficiones que se alejan por completo de las preferencias de la mayoría. Los fans, en contraste, tienen un carácter más gregario y esto es en esencia lo que demuestra que ningún gusto colectivo en música pueda ser considerado “friqui”.
El fanatismo en sí no comienza con los Beatles o los Back Street Boys. Ya en el siglo XVIII los castratti provocaban desmayos. Sin embargo, pocos músicos en la historia han desatado sobre el escenario la locura de Franz Liszt. A este virtuoso pianista y compositor sus fans le llegaron incluso a arrojar joyas. Las mujeres le besaban la mano a él y no al revés como cabría esperar. Se morían al verle en persona y se abalanzaban sobre él como en la actualidad ocurre con otros artistas.

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Pero aproximémonos al siglo XX. En los años 40, Frank Sinatra ya contaba con clubs de fans y provocaba el delirio de los jóvenes. En los años 50, época en la que los adolescentes estaban muy sometidos a las estrictas normas de sus padres, el rock’n’roll ayudó a que su rebeldía se acrecentara.
Elvis Presley marcó un camino que tendría su continuidad en la década de los 60 con cuatro hombres que conquistaron el mundo y cambiaron la cara del pop. John, Paul, George y Ringo dieron lugar al fenómeno que se conoce como “Beatlemanía”. Sus fans llegaban a comerse el césped de los estadios en los que tocaban. Sus contemporáneos, los Rolling Stones eran denominados por algunos críticos “enemigos” de los Beatles. Pero tanto unos como otros sufrieron con frecuencia invasiones del escenario durante sus conciertos.

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Mientras, en España, triunfan Los Brincos y Los Bravos que comenzaron a desatar a los fans, aunque obviamente en menor medida.
Y qué decir de los Jackson 5, otro de los grandes fenómenos de la música. Asedio constante y persecuciones marcaron al grupo durante toda su trayectoria y ello también acompañaría al pequeño Michael Jackson durante toda su carrera posterior.
La industria musical se percató de que el público más joven comenzaba a poseer un mayor poder adquisitivo y se lanzó a la fabricación de ídolos diseñados a la medida de los gustos de estos adolescentes. La explotación del fenómeno fan por parte de la industria discográfica dio una nueva vuelta de tuerca en los años 80, aprovechando al máximo las técnicas del merchandising y con la irrupción de la MTV como nuevo canal mediático de difusión masiva. Pese a que continuó el auge de artistas como Elton John o Stevie Wonder, aparecieron otros destinados específicamente al público adolescente. Sin embargo, por encima de todos brilló con luz propia una mujer: Madonna.
El fenómeno fans se multiplicó de manera espectacular en los 90. Los grupos vocales masculinos o femeninos, arrasaron en las listas de ventas: las Spice Girls, Take That, Backstreet Boys e incluso ‘N Sync. Imagen y mercado se hicieron ingredientes indispensables para el éxito. Era el momento también de un jovencísimo John Secada que con sus baladas conquistaba al mundo. Y cómo olvidar el “boom latino” con Ricky Martin como protagonista destacado. En el campo del rock no podemos olvidar a Nirvana a la cabeza y a Kurt Cobain como piedra angular. En España, Héroes del Silencio vivió años de gloria mientras que Alejandro Sanz inició su imparable carrera hacia la cumbre.
En el cambio de siglo, y conforme avanzan los años, el concepto de fan ha cambiado con la llegada de nuevos grupos como One Direction, nacido en 2010. El concepto de “grupo salido de un programa de talentos”, en este caso X Factor, ha alcanzado sin duda su clímax con este grupo. Es vox populi que este grupo ha cambiado el concepto fan hasta tal punto que, a los suyos, se les denomina radicales extremos e incluso obsesos que rechazan todo aquello que no sea One Direction. Pero ¿qué hay de mito o de prejuicio en estas afirmaciones?

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Algunos sostienen que el fanatismo es un principio lógico de la ignorancia. Sin embargo también puede referirse a cualquier creencia afín a una persona. Es verdad que, en casos extremos, el fanatismo supera la racionalidad pudiendo llegar a despertar los peores instintos, incluyendo como síntomas el deseo incondicional de imponer una creencia razonable para el fanático. Pero aun así debemos pensar que se trata de jóvenes adolescentes con una profunda inquietud cultural y una disposición muy abierta.
En el pasado los fans constituían una especie de asociaciones dispersas que se reunían solo ocasionalmente para celebrar algunas efemérides y compartir su pasión. Se trataba de un tipo de actividad que, a pesar de su interés, tenía una incidencia escasa o nula en la vida social y cultural. Internet ofrece hoy la posibilidad de desarrollar una red de relaciones sociales con las personas que no se encuentran necesariamente en el mismo tiempo y espacio. Facilita así la creación y el intercambio de nuevos contenidos culturales y hace posible que la interacción social esté mucho más viva, sea intensa y continuada.
Se trata de un tipo de comunidad en la que los individuos pueden sentirse profundamente implicados a nivel personal y emocional. A partir de los años noventa, los fans consiguen un nuevo protagonismo ya que se convierten en pioneros en el uso de las nuevas tecnologías de la información. Crean los primeros foros on line y abrazan con entusiasmo las potencialidades comunicativas y creativas de la red. En la actualidad, existen infinidad de espacios dedicados a las comunidades y creadores de producciones relacionadas con el universo de los fans.
En la sociedad actual, los fans forman comunidades integradas por miembros que comparten gustos afines y que pueden conseguir una notable difusión de sus actividades. De ser un fenómeno minoritario y con frecuencia estigmatizado, se ha convertido en una de las partes más visibles del público contemporáneo.
El fan, a pesar del tópico que lo vincula con un consumidor pasivo, es un actor protagonista de sus propias actividades de entretenimiento. Es un creador. Lucha por imponer su criterio de calidad y en algunos casos puede destacar y convertirse en una celebridad dentro de su propia comunidad.
En definitiva, cada época fabrica sus propios dioses e ídolos populares, que suscitan admiración y son en cierto modo reflejo de los valores dominantes de su tiempo. El movimiento fanático sigue siendo el mismo que en sus orígenes, solo que ha cambiado su imagen. Realmente, todos somos fans de algo o alguien, pero la sociedad y sus estereotipos nos pretende hacer ver que, dependiendo del objeto de devoción del individuo, este se convierte o no en una especie de ser enajenado.
Es muy, pero que muy fácil tachar de histéricos a los fans que acuden al concierto de su ídolo y gritan o incluso lloran. Pero ¿dista mucho su reacción de la del aficionado al baloncesto o al fútbol que se emociona y siente los colores de su querido equipo?
Para un adolescente ser fan es pintarse la cara con el nombre de su cantante favorito; es saberse todas y cada uno de sus temas y hasta los detalles más anecdóticos de su vida, defendiéndole con vehemencia ante cualquier ataque o menosprecio; es emocionarse con un videoclip, tener millones de fotos de él/ella, no dormir por conseguir entradas para un concierto…, sentir más allá de notas musicales.

BIBLIOGRAFÍA
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Página web oficial de uno de los mayores estudiosos del fenómeno fan en la actualidad: Henry Jenkins http://henryjenkins.org/category/fan-culture
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REFERENCIA Y ATRIBUCIÓN DE LAS IMÁGENES:

Imagen 1: “Lisztomania picture ” Imagen extraída de: lisztomania.wikidot.com/lisztomania Día de Consulta: 11/06/2015

Imagen 2: “Beatles y Rolling Stones” Imagen extraída de:  http://www.plasticosydecibelios.com/paul-maccartney-acusa-rolling-stones-haber-copiado-beatles/  Día de consulta: 11/06/2015

Imagen 3: ” Take That, Spice Girls & One Direction” Imagen extraída de: http://www.ampya.com/news/Gossip/Sechs-historische-Boyband-Girlgroup-Ausstiege-SN102137/ Día de consulta: 11/06/2015